Maserati · Mantenimiento

Mantenimiento Maserati, del 3200 GT al Levante

Un Maserati se mantiene según su época: V8 atmosférico o biturbo, caja robotizada o automática, V6 gasolina o diésel. Lo que el taller controla, generación por generación.

¿Qué incluye el mantenimiento de un Maserati?

El mantenimiento de un Maserati sigue el programa del fabricante previsto para el modelo, la motorización y el año. Un GranTurismo 4.7, un Ghibli diésel y un 3200 GT no tienen los mismos fluidos, ni las mismas operaciones, ni los mismos puntos débiles. El coche se prueba primero en carretera, luego se eleva y se examina; lo constatado se recoge en un presupuesto detallado partida por partida, y no se añade nada sin su acuerdo.

En cada revisión, el taller controla como mínimo:

  • aceite del motor y filtros, refrigerante, líquido de frenos, aceite de caja y de diferencial según el programa;
  • fluido hidráulico de la caja robotizada, en los modelos que la llevan;
  • bujías, filtros de aire y de habitáculo, correas de accesorios;
  • manguitos, soportes de motor y de caja, fugas y rezumes;
  • frenos, rodamientos, rótulas, silentblocks, alineación y antigüedad de los neumáticos;
  • centralitas y averías memorizadas, leídas con una herramienta de diagnóstico adecuada.

Mantenimiento Maserati GranTurismo y Quattroporte: el V8 4.2 y 4.7

El 4200 GT y el Spyder, el Quattroporte V, el GranTurismo y el GranCabrio comparten un V8 atmosférico de 4,2 y después 4,7 litros, desarrollado con Ferrari y ensamblado en Maranello. Es un motor al que le gusta subir de vueltas, y a cambio pide un aceite del grado correcto, cambiado en el plazo previsto, y una refrigeración en perfecto estado.

En algunos 4.2, un breve ruido metálico al arrancar en frío puede proceder de los variadores de los árboles de levas; se diagnostica antes de confundirlo con un desgaste más grave. Las fugas por las tapas de balancines, el estado de colectores y catalizadores, los soportes del motor y el circuito de climatización forman también parte de los controles habituales. Este V8 pertenece a la misma familia de motores que varios Ferrari: algunos de los hábitos descritos en el mantenimiento Ferrari se aplican también aquí.

Cambiocorsa, DuoSelect, MC Shift: vigilar el embrague robotizado

El 4200 GT y el Spyder con Cambiocorsa, el Quattroporte DuoSelect y el GranTurismo S con MC Shift utilizan una caja manual robotizada, situada detrás: el embrague se acciona mediante un circuito electrohidráulico con bomba, acumulador y actuador. Su desgaste depende mucho del uso, y las maniobras lentas, en ciudad o marcha atrás, lo castigan más que la carretera.

La herramienta de diagnóstico lee un valor ligado al desgaste del embrague, comprueba la presión del circuito y repite el aprendizaje del punto de contacto. Estos valores se contrastan con la prueba en carretera: un patinaje, un olor a embrague o una salida titubeante dicen lo mismo. La sustitución se describe en la página del embrague, y la lectura de las centralitas en la del diagnóstico electrónico.

A partir del Quattroporte Automatica, y luego en el GranTurismo, una caja automática ZF con convertidor de par, situada delante, sustituye a la robotizada en muchas versiones. No conoce el desgaste de embrague, pero su aceite, sus fugas y su funcionamiento se controlan según el programa del fabricante.

Ghibli, Levante, Quattroporte VI: V6 biturbo y ocho velocidades

Lanzados a partir de 2013, el Ghibli, el Levante y el Quattroporte VI comparten una misma base técnica: V6 biturbo de gasolina de 3 litros, también ensamblado en Maranello, o V6 diésel, asociados a una caja automática ZF de ocho velocidades y, en las versiones Q4, a la tracción integral. Las versiones Trofeo reciben un V8 biturbo.

En estos motores sobrealimentados, el taller comprueba los manguitos de sobrealimentación y el intercooler, la ausencia de rezumes de aceite en los turbocompresores, la refrigeración y, en los diésel, el sistema anticontaminación. El Levante añade su suspensión neumática, cuyos fuelles, compresor y sensores de altura se controlan en la revisión. El MC20, con V6 Nettuno y caja de doble embrague, sigue otro programa distinto.

3200 GT y Maserati clásicos: el tiempo cuenta tanto como los kilómetros

El V8 biturbo del 3200 GT tiene distribución por correas, que se sustituyen en el plazo previsto, haya rodado mucho el coche o no. En general, los Maserati que circulan poco también envejecen: el aceite se acidifica, el líquido de frenos absorbe humedad, las juntas se secan y los neumáticos se endurecen. El programa fija plazos por tiempo y por kilometraje, y se aplica el que llegue antes.

Para un Maserati que pasa el invierno a cubierto, un guardacoches con preparación estacional evita arranques en frío sin precauciones. Los clásicos, del Ghibli de V8 delantero a los Bora y Merak con hidráulica Citroën, se presentan en la página de la marca Maserati.

Garantía, programa del fabricante e historial de mantenimiento

El derecho europeo permite realizar el mantenimiento fuera de la red del fabricante sin perder la garantía, siempre que se siga el programa con piezas de calidad equivalente. Cada pieza figura en el presupuesto y en la factura con su procedencia: original, de calidad equivalente o reacondicionada.

La factura detallada sirve como registro de mantenimiento y pesa en el valor del coche. El método general del taller se presenta en la página mantenimiento y revisión; para una primera estimación, puede prepararse un presupuesto a partir del historial y de algunas fotos, con un intercambio directo en francés, inglés, ruso o árabe.

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Preguntas frecuentes

¿Se puede mantener un Maserati fuera de la red oficial sin perder la garantía?

El derecho europeo lo permite si se sigue el programa del fabricante con piezas de calidad equivalente. La factura detallada del taller sirve como prueba de mantenimiento.

¿Cómo saber si el embrague de un GranTurismo o de un 4200 GT está gastado?

En las cajas Cambiocorsa, DuoSelect o MC Shift, la herramienta de diagnóstico da un valor ligado al desgaste, que se contrasta con la prueba en carretera. Las versiones con automática ZF no llevan este embrague robotizado.

¿El 3200 GT tiene correa de distribución?

Sí, su V8 biturbo tiene distribución por correas. Su sustitución es una operación distinta de la revisión, que se realiza en el plazo indicado por el fabricante.

¿Mantienen también Ghibli y Levante diésel?

Sí, igual que las versiones de gasolina: aceite y filtros, caja ZF de ocho velocidades, sistema anticontaminación y, en el Levante, suspensión neumática, según el programa del fabricante.

¿Son ustedes concesionario Maserati?

No. Original Classic & Luxury Cars es un especialista independiente, no afiliado a Maserati, que sigue el programa de mantenimiento del fabricante.

Especialista independiente, sin vínculo con Maserati.