¿Qué incluye la revisión anual de un coche clásico o de lujo?
El mantenimiento de un coche clásico o de lujo sigue el plan del fabricante, sin limitarse a él. La revisión empieza con un examen: fugas, estado de fuelles y manguitos, holgura en la dirección, ruidos en marcha. Después se realizan las operaciones previstas, y lo que revela el examen se le comunica antes de cualquier intervención.
- Cambio de aceite de motor y de filtro, con aceite de la especificación prescrita.
- Filtros de aire, de habitáculo y de combustible según el plan; bujías cuando corresponden.
- Frenos: pastillas, discos, latiguillos y estado del líquido.
- Niveles y estado de los líquidos: refrigerante, caja de cambios, dirección asistida, limpiaparabrisas.
- Correas de accesorios, batería, alumbrado, neumáticos y puntos de seguridad.
Líquido de frenos y refrigerante: ¿por qué cambiarlos aunque el coche no ruede?
El líquido de frenos absorbe la humedad del aire. Con el tiempo baja su punto de ebullición, y el agua que contiene ataca el circuito desde dentro: pinzas, bomba de freno, conductos. Por eso el cambio del líquido de frenos se hace según el plan del fabricante, haya rodado el coche o no. Los trabajos en el sistema de frenado se describen en la página de frenos.
El refrigerante, por su parte, pierde poco a poco sus propiedades anticorrosión. Y sin embargo es él quien protege los conductos internos del motor, la bomba de agua y el radiador, sobre todo cuando el bloque o la culata son de aluminio.
Correa de distribución y bomba de agua
Una correa de distribución no avisa: cuando se rompe, en muchos motores, válvulas y pistones se encuentran. Se sustituye según el plan del fabricante, que tiene en cuenta la antigüedad tanto como el kilometraje. Cuando la bomba de agua va accionada por la misma correa, se cambia a la vez, junto con los rodillos y el tensor.
Es un caso frecuente en Ferrari, donde muchos V8 y doce cilindros llevan correas: véanse el cambio de correa de distribución Ferrari y el mantenimiento Ferrari. Los seis cilindros bóxer de Porsche refrigerados por aire llevan cadenas, con sus propios puntos de control, descritos en el mantenimiento Porsche.
Aire acondicionado, alineación, neumáticos
Un aire acondicionado que enfría poco suele andar escaso de gas refrigerante, lo que indica una fuga. Antes de cualquier carga se comprueba la estanqueidad del circuito: cargar sin buscar la fuga solo aplaza el problema.
La alineación (convergencia, caída, avance) se comprueba tras sustituir piezas de la suspensión, tras un golpe contra un bordillo o ante un desgaste irregular de los neumáticos. En cuanto a estos, su antigüedad cuenta tanto como su desgaste: con el tiempo la goma se endurece y agarra menos, aunque el dibujo parezca intacto.
Un coche parado mucho tiempo, y su historial de mantenimiento
Un coche parado mucho tiempo se desgasta de otra manera: batería que se descarga, juntas que se resecan, discos que se oxidan, combustible que envejece en el depósito, neumáticos que se deforman. Un cargador de mantenimiento, una puesta en marcha regular o una guarda con preparación de temporada evitan la mayoría de estos problemas. Los modelos recientes, llenos de centralitas, consumen corriente incluso parados: su batería es el primer punto que vigilar.
Cada intervención figura en una factura detallada, operación por operación, con las referencias de piezas y líquidos: es el libro de mantenimiento que acompañará al coche. Las particularidades de cada marca se describen en las páginas mantenimiento Lamborghini, mantenimiento McLaren, mantenimiento Bentley y mantenimiento Rolls-Royce. Ante un testigo encendido o un síntoma concreto, conviene empezar por un diagnóstico electrónico.
