Ferrari · Chapa y pintura

Carrocería Ferrari y pintura, del acero al aluminio

Un Ferrari se reconoce primero por su línea y su color. Repararlos exige saber de qué está hecha la carrocería y qué tono llevaba.

Carrocería Ferrari: ¿qué materiales en cada época?

Antes de tocar la carrocería de un Ferrari hay que saber sobre qué se trabaja, porque Maranello ha cambiado de material varias veces. Muchos Ferrari de los años cincuenta y sesenta llevan carrocerías de aluminio conformadas a mano por los carroceros de la época, sobre un chasis tubular de acero; otros combinan una carrocería de acero con capós y puertas de aluminio.

Los primeros 308 GTB, de 1975 a 1977, tienen carrocería de fibra de vidrio, la codiciada «vetroresina», antes del paso al acero; el 328 mantiene la carrocería de acero. Con el 360 Modena, en 1999, Ferrari adopta para sus berlinetas de motor central chasis y carrocería de aluminio, solución que retoman los modelos siguientes, como el 612 Scaglietti entre los V12 de motor delantero. La historia de estas dos berlinetas se cuenta en nuestra página sobre los Ferrari 308 y 328.

Reparar la chapa de un Ferrari de aluminio

El aluminio no se trabaja como el acero. Reacciona de otro modo al calor, conserva peor su forma y no debe contaminarse con partículas de acero, que más tarde provocarían una corrosión localizada. Por eso el taller le reserva herramientas y abrasivos propios, separados de los del acero.

En un Ferrari reciente con estructura de aluminio, la reparación sigue los métodos previstos para esa estructura: se endereza el panel cuando lo permite y se sustituye cuando no, controlando holguras y enrasados en el montaje. En un 308 de fibra de vidrio, el daño se repara por laminado, no a golpe de martillo. Nuestro enfoque general se describe en la página de carrocería y chapa.

Óxido en los Ferrari clásicos: dónde mirar

Los Ferrari con carrocería de acero de los años sesenta a ochenta se oxidan como los demás coches de su tiempo, a menudo donde nadie mira: estribos, suelos, pasos de rueda, bajos de puerta, marcos de los cristales. Donde el acero se une al aluminio, la unión es un punto delicado: puede aparecer una corrosión galvánica que levanta la pintura a lo largo de las juntas.

Cuando la pintura hace burbujas, retocar no basta. La zona se lleva a metal desnudo, se comprueba su estado real, se sustituye o reconstruye lo necesario y se protege antes de pintar. En un coche muy afectado, ese trabajo forma parte de una restauración completa de Ferrari, con la carrocería desnuda.

Pintura Ferrari: Rosso Corsa y colores históricos

El Rosso Corsa, rojo de competición de Italia, es el color que todos asocian a Ferrari, pero no el único. Giallo Modena, Nero Daytona, Argento Nürburgring o Blu Tour de France también forman parte de la historia de la marca, y un mismo nombre de color ha tenido varias fórmulas a lo largo de las décadas.

Para dar con el tono exacto partimos del código de color y comparamos probetas de pintura con una parte del coche que sigue siendo original, a la luz del día. Un clásico en esmalte monocapa no se pinta como un Ferrari reciente en bicapa con barniz: la técnica sigue a la época, salvo que usted elija una interpretación personal. La página de pintura de coches describe las etapas, de la imprimación al pulido.

Bicolor y filetes: el 612 Scaglietti

Una pintura bicolor se decide en una línea. En el Ferrari 612 Scaglietti que trabajamos en el taller, llegado en gris plata, se desmontaron paragolpes y faros, se protegieron los cristales y el coche recibió su imprimación en cabina. La separación entre los dos tonos se trazó con cinta antes de la primera mano.

Capó, maletero y puertas se pintaron aparte en azul noche, el techo en crema, y la separación sigue el filete, a ras. El interior de este 612 se rehízo en piel azul verdoso para acompañar su nueva librea, como se explica en nuestra página de tapicería Ferrari.

Escudos, rejillas y lámina de protección

Una buena pintura también se juzga por sus detalles. Escudos Scuderia en las aletas, cavallino, anagramas, rejillas y juntas se desmontan antes de pintar y se vuelven a montar después, en lugar de enmascararlos; las rejillas y molduras cansadas se reacondicionan.

En un Ferrari que se conduce, puede aplicarse una lámina de protección transparente en las zonas expuestas a la gravilla, una vez que la pintura ha curado por completo. Para una primera opinión bastan unas fotos: solicite un presupuesto y le responderemos partida por partida.

  • Desmontaje de escudos de aleta, anagramas y rejillas
  • Reacondicionamiento de rejillas y molduras
  • Control de holguras y enrasados en el montaje
  • Lámina de protección transparente en zonas expuestas, a petición

Preguntas frecuentes

¿Se puede cambiar el color de un Ferrari?

Sí. El 612 Scaglietti de nuestro taller llegó en gris plata y se ha repintado en bicolor azul noche y crema. En un clásico, un color distinto del original puede afectar a su autenticidad; le aconsejamos conservar el código de color de origen.

¿Cualquier taller de chapa y pintura puede reparar un Ferrari de aluminio?

El aluminio requiere herramientas propias, una zona libre de partículas de acero y los métodos de reparación previstos para la estructura. Es lo que separa una reparación duradera de un simple arreglo estético.

¿El Rosso Corsa actual es el mismo que el de los años sesenta?

El nombre se ha mantenido, las fórmulas han cambiado. Para un coche concreto, el tono se encuentra a partir de su código de color y de probetas comparadas con el propio coche, no solo con una carta de colores.

¿Conviene poner lámina de protección tras pintar?

Es una elección, sensata en un coche que hace kilómetros. La lámina se aplica en el frontal y las zonas expuestas cuando la pintura está totalmente curada, nunca sobre pintura reciente.

¿Es posible un presupuesto de carrocería a distancia?

Una primera opinión es posible con fotos y vídeos. El presupuesto detallado, partida por partida, llega tras examinar el coche, y no se hace ningún trabajo adicional sin su acuerdo. El trato es directo, en francés, inglés, ruso o árabe.

Especialista independiente, sin vínculo con Ferrari.