Ferrari Testarossa, en nuestro taller de Mougins

Ferrari · Testarossa

Ferrari Testarossa, 512 TR y F512 M: historia, restauración, mantenimiento

Presentado en 1984, el Testarossa dio a Ferrari una de sus siluetas más reconocibles. Sus versiones, sus puntos delicados y la forma en que nuestro taller de Mougins trata su doce cilindros plano.

Ferrari Testarossa: historia y versiones de 1984 a 1996

El Ferrari Testarossa se presentó en el Salón de París de 1984 y se fabricó hasta 1991. Diseñado por Pininfarina, sucedió al 512 BBi y conservó su esquema: un doce cilindros plano en posición central trasera, situado sobre la caja de cambios. Su nombre recuerda al 250 Testa Rossa de los años cincuenta, y las tapas de culata del motor están pintadas de rojo.

El motor de 4,9 litros tiene cuatro válvulas por cilindro. Técnicamente es un V12 a 180 grados más que un verdadero bóxer, ya que dos cilindros opuestos comparten la misma muñequilla del cigüeñal. Se alimenta mediante una inyección Bosch K-Jetronic y se asocia a una caja manual de cinco marchas. Las largas branquias laterales, firma del coche, alimentan dos radiadores situados en los costados, delante de las ruedas traseras, en lugar de en el morro.

  • Testarossa (1984–1991): los primeros coches solo llevan un retrovisor, montado en lo alto del montante del parabrisas del lado del conductor, de ahí el apodo «monospecchio»; las llantas de tuerca central iniciales dieron paso después a una fijación de cinco tuercas;
  • 512 TR (1991–1994): motor revisado y más bajo en el chasis, gestión electrónica Bosch Motronic, frontal e interior rediseñados;
  • F512 M (1994–1996): la última evolución, reconocible por sus faros fijos carenados en lugar de los escamoteables.

Ferrari Testarossa: qué hay que revisar

Un Testarossa en buen estado es un coche sólido, pero ha envejecido como todos los Ferrari de su generación. Antes de una puesta en marcha, una compra o un mantenimiento, el taller revisa en primer lugar:

  • la distribución: los cuatro árboles de levas van accionados por correas dentadas, y la última sustitución de correas y tensores debería constar en una factura; sin justificante, se considera pendiente;
  • la refrigeración: radiadores laterales obstruidos por hojas y suciedad, electroventiladores, manguitos;
  • la inyección K-Jetronic: arranque en frío, presión de gasolina, conductos y racores, que también importan para la seguridad;
  • las fugas de aceite alrededor del cárter y de las tapas de culata, cuya pintura roja rugosa se descascarilla con los años;
  • el embrague y el mando del cambio; la segunda puede resistirse en frío, como en muchos Ferrari de rejilla;
  • electricidad e interior: relés, masas, cuero del salpicadero que se encoge, mandos con un revestimiento que se vuelve pegajoso.

¿Por qué se desmonta el motor de un Testarossa?

Motor y caja forman un conjunto compacto, alojado en un compartimento donde cada centímetro está ocupado. Para algunos trabajos de envergadura — el embrague, una revisión completa de correas y retenes, fugas en la parte trasera del motor — bajar el conjunto motor-caja suele ser la vía más segura.

No lo proponemos por sistema: el presupuesto separa lo que exige desmontar el motor de lo que puede hacerse con él montado. Con el motor fuera, conviene agrupar todo lo que comparte el mismo acceso: correas, tensores, retenes, soportes de motor, manguitos, embrague. El proceso se describe en la página sobre la correa de distribución Ferrari.

El Testarossa de nuestro taller: un doce cilindros rehecho

El Testarossa rojo cuyo motor rehicimos llegó a Mougins con el motor averiado. El doce cilindros plano se desmontó del coche y después se despiezó hasta el bloque: distribución, culatas, inyección, accesorios. Cada pieza se limpió, se revisó y se clasificó; las que lo necesitaban se recuperaron, como el colector de admisión.

Después, el motor se volvió a montar, se instaló en un compartimento limpio y el coche se probó en carretera. Un trabajo así es una reconstrucción de motor más que un mantenimiento: muestra el estado real de cada órgano, y es ese estado, comprobado pieza a pieza, lo que fundamenta el presupuesto.

Mantenimiento de un Testarossa: lo que de verdad importa

El mantenimiento de un Testarossa sigue el programa que Ferrari estableció para el modelo, por tiempo y por kilometraje: un coche que rueda poco envejece igualmente, y con él sus correas, manguitos y fluidos. El motor tiene lubricación por cárter seco; el nivel de aceite se comprueba según el procedimiento previsto, con el motor caliente.

En cada visita revisamos también los radiadores laterales, el circuito de combustible, los frenos, las suspensiones y sus silentblocks. En el 512 TR y el F512 M, la gestión electrónica se lee además con un equipo de diagnosis. Las operaciones habituales se describen en la página de mantenimiento Ferrari.

Carrocería, tapicería y restauración completa

La línea del Testarossa depende de detalles precisos: branquias rectas y regulares, rejilla trasera, holguras constantes alrededor de los grandes paneles. La carrocería combina acero y aluminio según las piezas; las uniones deben vigilarse, porque la corrosión se instala ahí bajo la pintura. Una restauración completa parte de un examen de la carrocería y de los números, y sigue el método descrito en la restauración Ferrari.

En el interior, el cuero de asientos, paneles de puerta y salpicadero se rehace por completo en nuestro taller, fiel al original o en la combinación que usted elija.

Lo que hace nuestro taller por su Testarossa

Instalado en Mougins desde 2017, nuestro taller independiente se ocupa del mantenimiento, la mecánica, la carrocería, la tapicería y la restauración completa de Testarossa, 512 TR y F512 M. Un mismo equipo sigue el coche desde el primer examen hasta la prueba final; usted recibe fotos de las etapas importantes y no se realiza ningún trabajo adicional sin su aprobación.

Una primera valoración es posible con fotos y vídeos: solicite un presupuesto. Para un coche lejano, el transporte se organiza a petición, en Francia y en toda Europa. Los demás Ferrari que atendemos aparecen en nuestra página Ferrari.

En el taller

  • Culatas del doce cilindros suspendidas de la grúa, cárter abierto sobre caballetes.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un Testarossa, un 512 TR y un F512 M?

Los tres comparten la arquitectura de doce cilindros plano. El 512 TR de 1991 recibe un motor revisado, gestión electrónica y una estética actualizada; el F512 M de 1994 se reconoce sobre todo por sus faros fijos.

¿Qué es un Testarossa «monospecchio»?

Es un Testarossa de los primeros años, con un único retrovisor colocado en alto en el lado del conductor. Son coches buscados, y en una restauración sus piezas originales se conservan con cuidado.

¿Hay que bajar el motor para cambiar las correas de un Testarossa?

No siempre. Depende del alcance del trabajo y del estado encontrado; cuando hay otros trabajos importantes previstos, desmontar el motor permite hacerlo todo de una vez. El presupuesto presenta las opciones.

¿El motor del Testarossa es un V12 o un bóxer?

Sus cilindros son planos, pero dos cilindros opuestos comparten la misma muñequilla: técnicamente es un V12 a 180 grados. La denominación de doce cilindros bóxer sigue siendo la más extendida.

Especialista independiente, sin vínculo con Ferrari.